Al final, modifiqué la organización de los módulos, separándolos y creando espacios tipo terraza. Esto no solo ayuda a que las viviendas puedan interactuar entre sí, sino que también sirve como accesos y soluciona el tema de la luz y las ventanas.
La revisión de la profe también me ayudó a ajustar la distribución de las viviendas. Ahora son más flexibles y se adaptan mejor a las necesidades de cada familia. Por ejemplo, todas tienen un baño y una cocina como espacios fijos, pero los demás se pueden configurar según lo que necesite cada una. Algunas familias pueden agregar una habitación extra o ampliar el comedor o la sala de estudio. Esto lo logré con puertas correderas, que hacen que los espacios sean más conectados y adaptables.
Siento que el tiempo y no manejar bien el programa me complicaron, pero al menos lo entregué. Ahora solo queda esperar la nota y, por fin, descansar un poco.









