Esta semana asistí a dos charlas de arquitectos que nos proporcionaron herramientas valiosas para nuestros proyectos de habitar colaborativo. La primera, el martes, se centró en iniciativas de habitar colaborativo tanto en Chile como a nivel internacional. Aprendimos que la planificación de estos proyectos debe comenzar mucho antes de lo esperado y que en nuestro país existen varias restricciones. Sin embargo, se nos presentaron diversas soluciones que ampliaron nuestra perspectiva sobre las posibilidades.
Después de la charla, teníamos que presentar a nuestros referentes con mi compañero Francisco. Aunque no tuvimos tiempo, uno de los ejemplos que me impresionó fue el proyecto Vibio land Satt,que propone 70 viviendas en un terreno común, aprovechando los recursos naturales del entorno. Este proyecto resalta la conexión entre el interior y el exterior, ayudando a reconectar con la naturaleza.
También decidimos elegir un proyecto de Álvaro Siza que no fuera una vivienda, y optamos por la estación de bomberos de Santo Tirso. Aunque no es un espacio de habitar colaborativo, tiene áreas comunes y privadas que ayudan a los bomberos a descansar y a colaborar entre ellos. Me gustó cómo el arquitecto respeta el entorno y crea espacios que se comunican, haciéndolos más funcionales.
ESTACIÓN DE BOMBEROS DE SANTO TIRSOHoy, la charla del arquitecto español Javier Hidalgo se enfocó en proyectos que, al igual que la primera, responden a solicitudes específicas. Me pareció especialmente interesante cómo lograba integrar la naturaleza en sus diseños, mostrando las estrategias utilizadas para hacerlo de manera efectiva.
Además, hoy decidimos entre varios terrenos para nuestros proyectos. Aunque estaba indecisa entre tres opciones, finalmente me decidí por uno, considerando los riesgos y la propuesta que tenía en mente para los usuarios.




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